El hecho no es solo tener a
alguien a tu lado, decir que se quieren y volver al mundo de fantasías del que
nunca saliste, el hecho es quedarse, luchar, llorar un rato y luego sonreírle porque
lo merece.
No se han dado cuenta de que en
la mayoría de publicaciones inicio con “el hecho…” y generalmente es así como
se me ilumina todo al escribir, con hecho y pensamientos que me alegran y me
dejan pensando en las noches.
He de admitir que son de esas
personas que hablan sin pensar cuando su sistema pasa por una etapa de nervios,
palabras que pesan a pesar de que no se oigan mal, tengan buena cohesión y
carguen si 100% de coherencia, para mí misma unos minutos después, con la reacción
que nunca espere, son palabras que sonaron fatal, como una daga al corazón,
como un balonazo en la cara, como si tus amigos ya no se burlaran sanamente y
pasara a mayores. Cuando estas palabras salen de mi
boca, dicen mi verdad, dicen certezas que se notan pero a veces se confunden. No
sabría cómo explicarlo si me entrevistaran, tuviese que hablar frente a una cámara
o me lo preguntaran en un examen oral. Soy de esas que habla con lápiz y papel,
de esas personas que se inspiran en algo y fascinantemente sale algo a la luz
como si fuese muy natural. Esto creo que se debe a que todo me acostumbre a
hacerlo sola, estudiar, levantarme, limpiar y hasta ver televisión.
Todo me acostumbre o mejor mal
acostumbre en algo como la soledad rodeada de personas, hasta que llego de
buenas a primeras la persona que todo quería conmigo, que me saco de las
casillas más funestas en las que estaba para decirme con actos valientes, que
hay algo más allá de todo lo vivido hasta el momento.
Llego con alegría y entusiasmo
aunque con el corazón en la mano, con sentimientos encontrados y una sonrisa
que parecía rota, quería ser hermosa. Pero compuesta por quién? El destino,
aunque siempre pensé que la ciencia primaba, esa metáfora de la mente de muchos
científicos y la mano de otros muchos escritores, hizo que en poco tiempo
dejara de lado mi egocentrismo para volcarme sobre un rostro feliz y cautivante
que estaba dispuesto a ser todo lo posible por pasar tan solo cinco minutos a
mi lado.
Es curioso como todo cambia, como
unas pocas silabas hacen la diferencia en un día desastroso, como te interesas por
alguien sin estarlo buscando y no es que sea una persona colada en la sala de
espera de tu vida, es una persona que está ahí, que no merece el mal, merece poesías,
cartas y palabras bonitas.
Mi delirio de persecución de está
debilitando, ya casi nunca está solo, casi siempre se acompaña de cafés al
amaneces, por horas y horas de risas, de conversaciones divertidas y preocupaciones
chiquitas.
Mi delirio de persecución dice
cosas sin pensar bien, como estará tu cara 5 segundos después, es muy poco
delicado, sé que esto lo he dicho en tu presencia, me he disculpado y si no lo
he hecho este es el momento de hacerlo.
Me disculpo en nombre de la
soledad que se siente acorralada pro tu presencia, en nombre de todos los movimientos
innecesarios en este tablero de ajedrez que parece más una cancha de micro, me
disculpo por ser tan ignorante y no pensar en ti, en lo que quieres y en la opinión
que mereces. Entiéndeme cuando te digo que me siento decepcionada de mí, de
cuanto puedo llegar a soñar estando a tu lado para luego dañarlo.
A medida que el tiempo pasa, reconozco
que ya es irremediable tratar de conservar la soledad y decirle mentiras al
destino que nos presentó. El tiempo se confabula con todos mis demonios y la única
respuesta eres tú.

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