jueves, 31 de julio de 2014

Quiero hoy, mañana y siempre!!!

Desde el día en que te vi, de mis pensamientos no sales, 
no tengo certeza de si tú eres para mí o yo sea para ti 
pero como dice la canción, eres lo que me hace falta en las mañana, 
me hace falta escribirte en las tardes y despedirme de ti en las noches. 

Seguir de largo viendo como cae tu cuerpo en los brazos de Morfeo, 
hacerme la valiente al no verte más y dejar volar mis miedos, 
admitiendo que como un trueno llegaste y no te vas.

Intensamente no sé por qué lo hago, intento pensar en otras cosas 
pero siempre le termino pensando.


Increíble pero cierto, cada vez que le veo, es la paz que se apodera de mi día. Solo un mensaje, solo una palabra, son las más raras expresiones de que me importa. 

Son algunos arrebatos los que no me dejas desistir de la idea de darle mi mano cuando todo este oscuro y solo sus ojos guíen el camino.

En mis sueños se coló, no se olvida por raro que parezca, no sucede como los otros sueños del ciclo, nada de lo que pase se olvida.

Sueños que por muy absurdos que suenen, los imagino y los vivo, sé que no podre soñarlos de nuevo, es casi imposible, pero del recuerdo que tengo, mi meta es cumplir esos sueños.


Muchas cosas me preocupan, son muchas las variantes en este mundo pero tengo claro que no lo dudaría un segundo, hacer las cosas bien, esperar a que la pausa en este plausible juego de miradas acabe para seguir sonriendo como nunca antes lo había hecho. 

No tengo días perfectos, ni uno solo favorito pero sé que le conozco una y otra vez cada día, me reconozco y encuentro ideas alocadas que nunca había visto, temores que por pequeños que sean me hacen una miedosa más en este mundo de valientes.

Eres importante y punto, porque así lo siento, porque así lo pienso, porque desde que te conozco así lo veo, porque las fechas no importan ni hace peso. Eres importante en mis reglas, en mi mundo, en mi público, en mi entorno, en mi locura.

No prestes atención a lo poco que digo o a lo mucho que sueño, la creatividad y el sentimiento nunca es buena combinación pero es la única que me muestra transparencia. La vida es de momentos y así continuare con mi palabra hasta que el tiempo que falta reanude su camino.

martes, 29 de julio de 2014

Good vibes

No se deja de amar solo por el hecho de no tener cerca lo que se quiere.

No se deja de amar el fresco de la mañana.

No dejas de amar aquellos primeros rayos de sol que ves nacer luego de no importarte ver la luna toda la noche.

No se deja de amar el olor de aquella camisa que te llena de energía por más que no tengas en precisión la fragancia que llena la habitación.

No dejas de amar el sabor del café de la mañana así no te salga como aquel que tomabas en la niñez pero te recuerda esos momentos.

No dejas de amar los ojos tranquilos que en momentos se preocupan por sin número de cosas en el día.

No dejas de amar los cambios de ánimos que rodean tu vida. No dejas de amar los abrazos por la espalda que tanto añoras.

Y también por qué no, nunca dejas de amar las rabietas graciosas, las recochas entre amigos, los “cara a cara” que tienes con los supuestos enemigos que resultan siendo los más fieles compañeros.

No dejas de amar esas pequeñas promesas que haces para demostrar tu querer.

No dejas de amar los momentos que llegan de improviso pero que nunca salen fácilmente de tus venas.

No dejas de amar el doble sentido y el humor negro que hace de ti un personaje intenso imposible de evadir.

Nunca dejas de amar esas epifanías que a tu cabeza llegan tras una idea mínima.
En definitiva! No dejas de amar lo que no quieres dejar de amar, nunca.

Si dejas de hacerlo es porque algo mucho mejor llego.


Nunca dejas de amar porque lo piensas todos los días, todo y cada uno de los minutos del día, un pensamiento ocupa tu centro y eso da más fuerza.

martes, 15 de julio de 2014

Ataque de sinceridad?

Alguna vez pensaron y se dijeron a sí mismos – hoy es el día, diré esto y aquello- Creo que sí, creo y sé que muchas veces, estamos al borde de gritarle al mundo y en especial a la persona que tenemos en frente todas esas cosas a las que yo llamo “vomitando sinceridad”, suena escabroso lo se, pero es cierto y sucede todo el tiempo.

Esos ataques de sinceridad pueden ser de mucha ayuda, para quitarse el peso de encima, y si contamos con la suerte de que la persona a la que se lo gritamos, lo tome de la manera que esperamos, aceptando la realidad de las cosas y mejorando para su bien, toda esta dentro del maravilloso mundillo que queremos. Pero, si por el contrario, nos encontramos no con una persona sino con una pared, ciega y gris, a la que todo le molesta y más aún que se le diga la verdad en la cara porque a toda costa negara la realidad que tú ves y este muro de contención no acepta, pues sencillamente habrás ganado en este ataque de sinceridad que sin éxito alguno, esperas deje un eco en la mente de esta persona.

Pero como es un ataque de sinceridad, de por sí que no tienes estos movimientos todo el día o con una persona que apenas conoces y entra en tu prejuicio, no. La realidad es que, los nombrados ataques llegan con las personas que más conviven a tu lado, a esas que crees conocer y muchas veces es cierto, las conoces. Este acto de valentía y honestidad llevado a un nivel experto, y digo que es de valentía porque no a todos nos enseñan a decir las cosas, eso no es una materia en el colegio como esa tal Algebra o Besos  I y II. Esto no es para muchos sino para machos, entiéndase por machos, no ese con bigote y vaqueros, ese que no tiene pelos en la lengua y al que el que dirán le vale madres.

Para este ataque de sinceridad, presentas u cuadro clínico con; ojos saltones, sudores fríos cuando estas en situación de riesgo y como no, un concierto de ideas revoloteando en la cabeza, este último es lo peor de todo porque no sabes si es que tu mente juega con tu cuerpo o simplemente estás hablando solo.

Estas ideas, son esencialmente las conductas y características que no te gustan de esa persona, pueden ser según la subjetividad, malas o buenas eso depende de cuando ha sido el malestar de te ha producido. Luego de que estas ideas se medió organizan, pasando de concierto a un batallón de infantería, cantando a unísono y haciendo una fantástica unión de palabras como preparando en tu interior un discurso, llega la pregunta que reduce toda esta parafernalia.

Le digo o no?, sabes que tarde o temprano vas a explotar, pero eso es lo que no se quiere, es mejor decir las cosas diplomática y calmadamente. Entonces te empiezas a imaginar todo un plan para que el día en que encuentres a esta persona puedas ser lo más acorde posible con las ideas del principio.

Y llega el momento, dicen que las palabras tienen poder, es cierto, eso que pensaste por un largo rato, se está cumpliendo y sabes que no saldrá como lo planeaste pero saldrá. Saldrán esas palabras te atosigan y saldrá de ti ese peso muerto que hace rato cargas. Increíble pero cierto sientes ese fresco que sintió la hinchada colombiana cuando golearon a Brasil. Te quedas sin aliento y con la inmensa cachetada mental hacia ti mismo y un “maldita sea que carajos hice”.

Sin más ni más, como lo decía al principio, puede haber dos reacciones, esa de que acepta la realidad, se golpea un poco pero igual siguen adelante con una buena amistad, ahora más sólida y cómica que se dice toda la verdad en la cara o de igual manera, te puedes topar con aquella persona que jura y come Mocos chitos que la verdad irrefutable es la que ve con esas gafas empañadas. Sea 1 o sea 2, los pasos son los mismos, exorcice el momento, vívalo y supérelo, no hable más del tema porque, se acordara de algo que no dijo, o algo que dijo de más y la escena se repetirá durante horas.

El Por qué escribo sobre este tema, es que nos pasa a menudo, y es necesario que nos pase, así se cumple ese dicho de “mejor rojo una vez y no rodo toda la vida”, mejor dejarlo salir fluye y resuelto el lio. Que si me ha pasado, si la verdad si me paso, primero en esos arranques de locura extraña, fue una sinceridad por texto, luego, se me salió la paz interior con el Dalai lama que me posee y lo dije frente a frente, desafortunadamente, a mí me tocó un #2, con gafas empañadas de subrealidad.

lunes, 7 de julio de 2014

Lunes

Es lunes en la noche, a escasos minutos del monótono martes, escribo con música de fondo, aunque no sale de mis aposentos, es buena música, aquella que llaman “antaño”. Esto me recuerda a que lo que muchos llaman vintage, mi madre lo hizo hoy con solo un aerosol.

Las vacaciones, no están mal, pero me las imagine mejor, tengo mucho tiempo libre y no muchas personas o actividades con quien compartirlas, todos estudian, por más absurdo que resulte, no todos tenemos el mismo calendario académico.

Pensé que sería mejor y aunque he reído mucho, hablado, hecho silencio, gritado y maldecido como pocas veces lo hago. Falta algo. Me faltan muchas personas que ver, me falta muchas lunas que suspirar y me faltan muchas fotos vueltas palabras.

Pronto cumpliré años, no espero que sea el mejor, porque eso no lo decirlo yo, espero que este años siga como va, con las personas que me conocen y saben el genio que me gasto, con las personas nuevas que no les interesa un comino que desvaríe de vez en cuando, con las personas que ya no están, porque si ausencia brilla y da paso a otros.

Son 18 años, llenos de conocimiento, llenos de nubes de colores y recuerdos, puede que placenteros como puede que otros tanto inútiles. Llenan una cabeza, un cerebro, unas neuronas. Llenan espacio que puede ser para otros datos pero que al fin y al cabo están allí para ser usados en algún intervalo de tiempo.


Intensamente creo en que todo lo que sube baja, y muchas cosas que alientan como la espuma, en poco tiempo decrecen sin más remedio que suspirar viendo el cielo sobre ellos. Sentido no tiene, pero aquí esta, pasa un rato fuera de la rutina, vívelo, no como si fuese el ultimo día de tu vida porque si no estarías buscando ataúd y servicio funerario. Vívelo como si mañana no llegara pronto.

martes, 1 de julio de 2014

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir.

Como todos los seres humanos, y porque no, de toda la naturaleza, no tengo ni una pisca de perfección y denotando más aún que soy una mujer, pues hombre, la palabra perfecta no va conmigo.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir, me distraigo fácilmente y aunque es un hecho seguro de que no olvido con facilidad las cosas, reitero, mi cabeza sería algo así como si cayeran en una selva, sin zapatos y con solo una cuchara que los acompañe.

No soy la persona más cuerda que se puede encontrar en la tierra, a decir verdad hace unos días hasta mi propia familia me dijo que a pocos días de nacer sufrí una caída y que gracias a ello soy “caída del zarzo”, en verdad me dolió en un principio pero luego súper que es cierto, el despiste que mi cabeza maneja es un limbo si alguien viviera en ella.

Imagino que si mi cabeza fuese un reality show, no sería uno de música, pues no tengo ni idea de cómo tocar un instrumento pero podría ser un karaoke extremo, una coreografía bastante grafica de canciones poco conocidas. Ese karaoke que de buenas a primeras podría convertirse en algo así como “sobrevivientes”, este palabra marcara toda mi etapa de universidad pero tiene razón al ser usada, el que sobreviva a mis pensamientos es un duro total, ya que tener discusiones internas y autocriticas no las tiene cualquiera.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir ya que ni siquiera de noche esta en paz, muy pocas veces puedo decir que tengo la mente en blanco, una exposición por ejemplo es el mejor ejemplo, la solución de un parcial o simplemente hablarle. No es un buen lugar porque, se da la razón en todo, aun sabiendo que puede equivocarse, se lanza al vacío desconocido y cuando cae, tiene dos opciones, un colchón de agua que amortigua un poco o de igual forma puede caer en la arena, rasparse un poco pero ponerse de pie tan rápido para decir “no pasó nada, nadie me vio”.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir porque tiene muchos miedos, funciona como una oficina, tiene pequeños cubículos en los cuales almacena y guarda cosas que solo renacen cuando les viene la gana. La cuestión es quien maneja esa oficina, imagino que personitas, algo así como los umpa lumpa en la fábrica de Charlie. Cada uno tiene su tarea, estudiar, vestirse, hacer inventos en la cocina, tropezarse con la cama o no atinarle a los dardos, eso sí, no cantarían nunca o sino esto se convertiría en una película de Tim Burton.


Mi cabeza no es un buen lugar para vivir, eso es seguro, pero el que se atreva, nunca se querrá ir. Mi cabeza tiene RAM suficiente para amoblar y dejar entrar nueva información, es un buen lugar para sentarse y confiar. Mi cabeza no es un buen lugar para vivir pero llevo 19 años con ella, ya no hay pierde con ella.