martes, 1 de julio de 2014

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir.

Como todos los seres humanos, y porque no, de toda la naturaleza, no tengo ni una pisca de perfección y denotando más aún que soy una mujer, pues hombre, la palabra perfecta no va conmigo.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir, me distraigo fácilmente y aunque es un hecho seguro de que no olvido con facilidad las cosas, reitero, mi cabeza sería algo así como si cayeran en una selva, sin zapatos y con solo una cuchara que los acompañe.

No soy la persona más cuerda que se puede encontrar en la tierra, a decir verdad hace unos días hasta mi propia familia me dijo que a pocos días de nacer sufrí una caída y que gracias a ello soy “caída del zarzo”, en verdad me dolió en un principio pero luego súper que es cierto, el despiste que mi cabeza maneja es un limbo si alguien viviera en ella.

Imagino que si mi cabeza fuese un reality show, no sería uno de música, pues no tengo ni idea de cómo tocar un instrumento pero podría ser un karaoke extremo, una coreografía bastante grafica de canciones poco conocidas. Ese karaoke que de buenas a primeras podría convertirse en algo así como “sobrevivientes”, este palabra marcara toda mi etapa de universidad pero tiene razón al ser usada, el que sobreviva a mis pensamientos es un duro total, ya que tener discusiones internas y autocriticas no las tiene cualquiera.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir ya que ni siquiera de noche esta en paz, muy pocas veces puedo decir que tengo la mente en blanco, una exposición por ejemplo es el mejor ejemplo, la solución de un parcial o simplemente hablarle. No es un buen lugar porque, se da la razón en todo, aun sabiendo que puede equivocarse, se lanza al vacío desconocido y cuando cae, tiene dos opciones, un colchón de agua que amortigua un poco o de igual forma puede caer en la arena, rasparse un poco pero ponerse de pie tan rápido para decir “no pasó nada, nadie me vio”.

Mi cabeza no es un buen lugar para vivir porque tiene muchos miedos, funciona como una oficina, tiene pequeños cubículos en los cuales almacena y guarda cosas que solo renacen cuando les viene la gana. La cuestión es quien maneja esa oficina, imagino que personitas, algo así como los umpa lumpa en la fábrica de Charlie. Cada uno tiene su tarea, estudiar, vestirse, hacer inventos en la cocina, tropezarse con la cama o no atinarle a los dardos, eso sí, no cantarían nunca o sino esto se convertiría en una película de Tim Burton.


Mi cabeza no es un buen lugar para vivir, eso es seguro, pero el que se atreva, nunca se querrá ir. Mi cabeza tiene RAM suficiente para amoblar y dejar entrar nueva información, es un buen lugar para sentarse y confiar. Mi cabeza no es un buen lugar para vivir pero llevo 19 años con ella, ya no hay pierde con ella.

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