En la última semana entendí porque
muchos le tienen pavor a la educación superior más allá de conocer amigos
nuevos, profesores infranqueables o instalaciones tecnológicas sorprendentes, más
bien no le tenemos miedo al semestre, le tenemos un sentimientos extraño al
conjunto de días significativos que componen el semestre.
A mi parecer tenemos ante
nosotros unas bellas instalaciones de algo asi como umbrela, los que han visto
la película y saben de qué hablo, maso menos entenderán lo que les dire a continuación.
Entramos con la cabeza en alto,
como científicos locos, o bueno en etapa de crecimiento, ideas nuevas e ideas
que no lo son tanto pero que aún funcionan a través de las generaciones. Llegamos
a recibir clases, común y corriente, sabemos que se acerca el examen y aunque
tenemos conciencia que la calificación no es muestra de lo que sabemos o
podemos demostrar, si nos interesamos en como pasar.
Como es posible que lleguemos a
la cima de la montaña y salgamos del salón al puro estilo resident evil, como
los muertos vivientes, con ojeras y sin coordinación alguna, sobre lo que nos
dicen y lo que respondemos. Con caras largas porque no supimos responder y
aunque sabemos que no es el fin del mundo, sabemos que tendremos que
esforzarnos más. Somos sobrevivientes, no flaqueamos, sonrientes y animados iniciando
otro tema, un corte nuevo con más entusiasmo.
No es tiempo perdido, solo
significa que no estudiamos de la manera correcta o con las personas indicadas,
no se aprende de la noche a la mañana y puede que al primerazo resulte con
alguna materia pero no todas las asignaturas funcionan de la misma manera.
Este blog ha pasado de ser una
idea inspirada en mis amigas y su apoyo a mis desvaríos, a ser la salida de todo
lo que pienso, puede que no sea completamente lo correcto pero expreso lo que
me sucede a diario de una forma no tan dura y llena de analogías, chistes y
rarezas.

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