No es muy común pensar en quien te piensa
a las 4am, pero si, a veces sucede, puede que sea un esquimal en su iglú, un
ruso amante de la historia o un extraterrestre tratando de estacionar su nave,
puede que no muchas personas me piensen a las 4am pero de pronto llega el
mensaje que lo confirma. Son las 4am y me están pensando.
La canción que hace poco más de un semestre
pasó a ser una de mis favoritas, fue el mensaje que a las 4am me despertó en el
último día de clase. Una canción muy bonita como decía el mensaje. Hablar en
tercera persona se me da muy bien y más cuando la persona con quien estoy
hablando sabe exactamente a que me refiero.
Hasta yo misma rio cuando recuerdo el día
en que escuche esa canción por primera vez, a decir verdad no es mi tipo de música,
soy de esas que puede escuchar de todo pero solo unas pocas son las que llegan
a mi lista diaria. No hay día en que pase por alto esa canción, no hay día en
que falte ese artista, ese género, no hay día en que no piense que pasara antes
de empezar, en que no piense sobre mis pasos, debo contarlos para saber el camino
que llevo y aunque no tengo ni la más remota idea sobre cuál será el que sigue.
Sé que antes de empezar quiero saber muchas cosas, tratando de prevenir muchas
otras pero que no es posible adelantar.
Este post no es de música, no es de amor,
no es de mensajes que te despiertan en la madrugada porque se te olvida
desactivar el chat. Este por no es de nada, ni siquiera de futbol pero
aprovecho el espacio para saludar a todos esos que cuando dijeron Colombia al
mundial de futbol se convirtieron por arte de magia en los mayores admiradores
de la selección. Hoy gano Colombia contra Grecia, tan solo el primer partido y
las calles de mi ciudad de origen parecían un carnaval de rio, lleno de globos,
espuma, música, alcohol y mucha velocidad.
Este post es solo un desahogo del día,
algo que quería escribir. Buenas noches a todos y feliz inicio de vacaciones.
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