jueves, 12 de junio de 2014

Regia

Hola a todos, cuando inicie este post eran las 11pm del 12 de junio, viendo que se publicara en otro día pues bueno soy algo lenta redactando. Estoy terminando semestre, correr por aquí, trabajos por allá y sonrisas todo el día. Trasnocho y pasar derecho son el pan de esta semana. Espero disfruten del post, sé que es bastante largo pero es lo que pasa en un día.  


Imaginen este entorno; clima frio entre 5º y 15ºC, altitud de 2000 metros sobre el nivel del mar, brisa que eriza hasta la última pestaña que tus ojos rodea. No creo que por tu mente pase madrugar o levantarte módicamente temprano para nada, creo que las cobijas son la mejor compañía en esta situación.

Pero, siempre existe el pero en la vida o si no, no existirían las equivocaciones, los chistes o retos. Pero esta situación cambia en su contexto totalmente, les contare en breve como es un dia de parciales, que terribles o no, son parciales para demostrarte a ti mismo que la mecanización de un tema y saberse las fórmulas de memoria o el concepto en el texto sirvieron de algo.



Levantarse a las 5am, haciendo un poco la roña, diciéndole a las cobijas que no dejen entrar al extraño frio y gritándole a la almohada que siga acariciando tus sueños. Te despiertas y estiras toda esa pereza que queda del trasnocho acumulado que llevas encima, acostarte a las 12 pm y aprovechar al máximo los minutos de sueño es la misión imposible en tiempos actuales.

Preparas el escritorio, la mesa, el colchón o incluso el piso, cuadernos, lápices, música de fondo y el cerebro prendido como bombillo de 100w con el tinto que te acabas d preparar. La materia cambia de acuerdo al parcial del día, si es calculo, si es una de las físicas o si es una materia de tu carrera en específico, todas, absolutamente todas tienen un grado de memorización y práctica.

Este día en específico, el parcial era el que había temido por todo el mal llamado semestre, compuestos por unos escasos 4 meses, el parcial que salvaría una materia de línea, una materia básica, una física. Electromagnetismo jugo con mis sueños y se involucró en mis pesadillas y aunque me sabia las formulas, y ejercicios propuestos, esto no es suficiente para los acechantes profesores que compiten entre ellos por ver quien termina semestre con menos estudiantes en su haber.

Un miércoles, ya 8am, preparada para el día más largo, mitad de semana, dos parciales y una noche que casi no acaba. Normalidad total, transcurren las horas entre la ansiedad volcada al apetito de galletitas con café caliente, un sándwich o simplemente un caramelo. Increíblemente el frio ayuda que mis ojos y aspecto no se vean afectados por la falta de sueño. Regia, es la palabra que definiría mis desvelos, si admito que al llegar el atardecer puedo tirar la toalla de buenas a primeras pero me acostumbre a trasnochar, incluso pasar derecho hasta las 6am del otro día.

Pasa el medio día y todo parece tranquilo en la cuidad estudiantil, todos se centran en sus preguntas capciosas y en los intentos de leer la mente docente. Concurren los compañeros a la mesa de estudio, todos tratamos de hacer ejercicios, cada quien escoge uno, uno que sea de su fuerte, del tema que más se facilite, al final de esas 4 horas, todo estaba resuelto  excepto una pequeña tasa de interés que se hacia la graciosa y no aparecía en nuestra hoja.

Ya son las 6pm y a la espera del profesor, nos mordemos las uñas y quemamos las pestañas pretendiendo no olvidar lo que acabamos de escribir hace unos momentos. Cada parcial dura 7200 segundos, 120 minutos para abreviar, son 2 horas y una hoja completa, llena de tablas, números y conclusiones. A fin de cuentas todo sale bien, algo de trajín de siente al no aparecer el numero indicado pero faltando unos minutos el dichoso nombrado se digna haciendo presencia y salvando la patria.
Pensarían muchos que este solo es el parcial que me atormenta, es el que me tenía más nerviosa pero el que me tubo estudiando por más de dos semanas apenas iniciaba a las 8pm, tres ejercicios, tres demostraciones, tres temas,  tres risas malvadas en la mente de un docente.

En relación a lo que esperaba de ese parcial hasta las 10pm, fue un regalo, un mensaje subliminal de ese al que le agradamos riéndonos de sus chistes, un mensaje de –“ya firmen la hoja y váyanse, estoy cansado de tantos días viéndolos”-. En ese momento estaba fácil pero las 5 veces que realizamos ese ejercicio para que nos pareciera mecánico no estuvieron del mismo modo.

Como decía anteriormente, la palabra que me define seria REGIA, la semana de parciales saca de mi la tensión más inaudita que pueda experimentar, los nervios y la ansiedad que cuando logro controlar sale el conocimiento como en la fuente de agua, fluye y se esparce sobre las hojas en blanco.

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