Hola a todos, cuando inicie este post eran las 11pm
del 12 de junio, viendo que se publicara en otro día pues bueno soy algo lenta
redactando. Estoy terminando semestre, correr por aquí, trabajos por allá y
sonrisas todo el día. Trasnocho y pasar derecho son el pan de esta semana. Espero
disfruten del post, sé que es bastante largo pero es lo que pasa en un día.
Imaginen este entorno; clima frio entre 5º y
15ºC, altitud de 2000 metros sobre el nivel del mar, brisa que eriza hasta la última
pestaña que tus ojos rodea. No creo que por tu mente pase madrugar o levantarte
módicamente temprano para nada, creo que las cobijas son la mejor compañía en
esta situación.
Pero, siempre existe el pero en la vida o si
no, no existirían las equivocaciones, los chistes o retos. Pero esta situación cambia
en su contexto totalmente, les contare en breve como es un dia de parciales,
que terribles o no, son parciales para demostrarte a ti mismo que la mecanización
de un tema y saberse las fórmulas de memoria o el concepto en el texto
sirvieron de algo.
Levantarse a las 5am, haciendo un poco la
roña, diciéndole a las cobijas que no dejen entrar al extraño frio y gritándole
a la almohada que siga acariciando tus sueños. Te despiertas y estiras toda esa
pereza que queda del trasnocho acumulado que llevas encima, acostarte a las 12
pm y aprovechar al máximo los minutos de sueño es la misión imposible en
tiempos actuales.
Preparas el escritorio, la mesa, el colchón o
incluso el piso, cuadernos, lápices, música de fondo y el cerebro prendido como
bombillo de 100w con el tinto que te acabas d preparar. La materia cambia de
acuerdo al parcial del día, si es calculo, si es una de las físicas o si es una
materia de tu carrera en específico, todas, absolutamente todas tienen un grado
de memorización y práctica.
Este día en específico, el parcial era el que había
temido por todo el mal llamado semestre, compuestos por unos escasos 4 meses,
el parcial que salvaría una materia de línea, una materia básica, una física. Electromagnetismo
jugo con mis sueños y se involucró en mis pesadillas y aunque me sabia las
formulas, y ejercicios propuestos, esto no es suficiente para los acechantes profesores
que compiten entre ellos por ver quien termina semestre con menos estudiantes
en su haber.
Un miércoles, ya 8am, preparada para el día más
largo, mitad de semana, dos parciales y una noche que casi no acaba. Normalidad
total, transcurren las horas entre la ansiedad volcada al apetito de galletitas
con café caliente, un sándwich o simplemente un caramelo. Increíblemente el
frio ayuda que mis ojos y aspecto no se vean afectados por la falta de sueño.
Regia, es la palabra que definiría mis desvelos, si admito que al llegar el
atardecer puedo tirar la toalla de buenas a primeras pero me acostumbre a
trasnochar, incluso pasar derecho hasta las 6am del otro día.
Pasa el medio día y todo parece tranquilo en
la cuidad estudiantil, todos se centran en sus preguntas capciosas y en los
intentos de leer la mente docente. Concurren los compañeros a la mesa de
estudio, todos tratamos de hacer ejercicios, cada quien escoge uno, uno que sea
de su fuerte, del tema que más se facilite, al final de esas 4 horas, todo
estaba resuelto excepto una pequeña tasa
de interés que se hacia la graciosa y no aparecía en nuestra hoja.
Ya son las 6pm y a la espera del profesor, nos
mordemos las uñas y quemamos las pestañas pretendiendo no olvidar lo que
acabamos de escribir hace unos momentos. Cada parcial dura 7200 segundos, 120
minutos para abreviar, son 2 horas y una hoja completa, llena de tablas, números
y conclusiones. A fin de cuentas todo sale bien, algo de trajín de siente al no
aparecer el numero indicado pero faltando unos minutos el dichoso nombrado se
digna haciendo presencia y salvando la patria.
Pensarían muchos que este solo es el parcial
que me atormenta, es el que me tenía más nerviosa pero el que me tubo
estudiando por más de dos semanas apenas iniciaba a las 8pm, tres ejercicios,
tres demostraciones, tres temas, tres
risas malvadas en la mente de un docente.
En relación a lo que esperaba de ese parcial
hasta las 10pm, fue un regalo, un mensaje subliminal de ese al que le agradamos
riéndonos de sus chistes, un mensaje de –“ya firmen la hoja y váyanse, estoy
cansado de tantos días viéndolos”-. En ese momento estaba fácil pero las 5
veces que realizamos ese ejercicio para que nos pareciera mecánico no
estuvieron del mismo modo.
Como decía anteriormente, la palabra que me
define seria REGIA, la semana de parciales saca de mi la tensión más inaudita
que pueda experimentar, los nervios y la ansiedad que cuando logro controlar
sale el conocimiento como en la fuente de agua, fluye y se esparce sobre las
hojas en blanco.
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