jueves, 22 de mayo de 2014

Jueves

Un recuerdo conduce a otro, 
este último, mil puertas abre en la inmensa laguna que llena de vida la mía. 

Henos aquí discutiendo por fechas en el calendario y horas en el reloj. No nos bastó con darnos mutuamente cada pedazo de corazón, abarrotado de guiños y dulces gotas provenientes del cielo. 

Solo nos faltaba algo para ese trueque inverosímil. Una mirada por una caricia, una sonrisa por un poema o tal vez un te quiero por un ahora, tantos estrechamente relacionados que nadie puede entrar en aquel mercado. 

Funcionaba como la ida al médico, sentía la tensión y presentía un dolor, el arma secreta; gas de la risa, por más aturdidos, disgustados o cerrados que mis ojos estuviesen, se abrirían para tal molestia frente a frente. 

Como los piratas, 
viviendo día a día, no solo en altamar, pata de palo y parche de ojo. Piratas de alta costura, anclaje a la ciudad y mascara protectora. Viviendo día a día los cambios que nunca imaginaron
XAM




No hay comentarios:

Publicar un comentario